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TEMA 11: POBLACIÓN Y ECONOMÍA DE EUROPA Y ESPAÑA

¿QUÉ ES LA DENSIDAD DE POBLACIÓN? ——————————————————————–

La densidad de población (también denominada formalmente población relativa, para diferenciarla de la absoluta que se refiere al número de habitantes) se refiere simplemente al número de habitantes de una región a través del territorio de una unidad funcional o administrativa (continente, país, estado, provincia, departamento, distrito, condado, etc.).

Su sencilla fórmula es la siguiente:

\mbox{Densidad} = \frac{\mbox{Población}}{\mbox{Superficie}}

Como a nivel mundial las superficies usualmente se expresan en kilómetros cuadrados, la densidad obtenida comúnmente corresponde a habitantes por km².

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Existen muchas clasificaciones de población, dependiendo del dato a resaltar (población urbana o rural, población activa  o población inactiva, edad de la población etc .)

En este tema nos vamos a centrar en la población y en la economía, así que vamos a tener el cuenta el dato de la población activa e inactiva, tanto de Europa como de España.

POBLACIÓN ACTIVA E INACTIVA DE UN PAÍS —————————————————————–

-POBLACIÓN ACTIVA: La población activa de un país es la cantidad de personas que se han incorporado al mercado de trabajo, es decir , que tienen un empleo o que lo busca.

Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT) la población económicamente activa incluye a todas las personas de ambos sexos que constituyen la mano de obra disponible para la producción de bienes y servicios (entre 16 y 65 años). Dentro de ella se distinguen los ocupados, que son aquellos que trabajan y reciben algún tipo de pago por sus tareas, y los desocupados, que son los que no tienen un empleo pero lo buscan o están a la expectativa de alguno.

-POBLACIÓN INACTIVA:es la formada por personas que no tienen trabajo debido a su edad: es el caso de los menores de 15 años y los mayores de 65 (edad más frecuente de jubilación en la mayoría de los países hasta hace poco; aunque ahora esta edad se está retrasando por las reformas laborales que están realizando los países).

La población económicamente inactiva es la que no recibe regularmente algún tipo de remuneración. Puede tratarse de inactivos, de pasivos transitorios (los jóvenes), o de pasivos definitivos (los ancianos). Entre los inactivos se incluyen, entre otros, las amas de casa, los niños, los religiosos, los presidiarios y los jubilados.

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POBLACIÓN DE EUROPA —————————————————————————————————–

Aunque Europa históricamente ha sido uno de los continentes más poblados, la ralentización de su crecimiento demográfico durante las últimas décadas le ha hecho ir perdiendo peso en el conjunto del planeta, habiendo sido ya superado en número de habitantes por África y América.

.CARACTERÍSTICAS GENERALES ——————————————————————————————-

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Pese a las diferencias intrarregionales existentes en el comportamiento de las principales variables demográficas (natalidad, mortalidad, migraciones, fecundidad, etc.), la población europea posee unas características comunes que permiten diferenciarla tanto del resto de regiones desarrolladas (América del Norte, Japón, Australia), como de los países en vías de desarrollo en África, América Latina y Asia:

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· Alta esperanza de vida al nacer (en torno a los 75-79 años en la mayoría de estados europeos), y población en un rápido proceso de envejecimiento (más del 15% de los habitantes tienen más de 65 años).

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· Mantenimiento del declive de las áreas rurales, asociado a un elevado grado de urbanización (más del 75% de la población europea reside en ciudades, superando el 85% en Alemania, Reino
Unido, Países Bajos y otros estados).

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· Contención de la tasa de crecimiento vegetativo, debido a una fuerte disminución de la tasa de natalidad y a un incremento de la tasa de mortalidad asociada al envejecimiento de la población
europea.

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· Declive de la tasa de fecundidad por debajo de la tasa de reemplazo generacional (2,1 hijos por mujer), lo que conduce hacia el crecimiento cero.

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· Incremento de la presión inmigratoria proveniente de los países más pobres, con independencia del establecimiento de medidas de control de la entrada de extranjeros.
· Ligero declive de la tasa de mortalidad infantil, que ya es muy baja (igual o inferior al 5o/oo en toda la Unión Europea, con excepción de Grecia, Portugal e Irlanda, más Islandia, Malta, Noruega, República Checa y Suiza, entre otros)

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DISTRIBUCIÓN DEMOGRÁFICA EN EUROPA ———————————————————————————–

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Prescindiendo de las desigualdades causadas por las diferencias de tamaño entre las unidades territoriales de primer nivel en que se divide el continente europeo, con microestados de elevada densidad como Mónaco (más de 16.400 hab./km2), Malta (1.200 hab./km2) o San Marino (430 hab./km2), y estados de tamaño diverso escasamente poblados como Islandia (3 hab./km2), Noruega (15 hab./km2), los poco más de 700 millones de individuos que habitaban en Europa en el año 2000 se distribuyen siguiendo un sistema centro-periferia, localizándose las regiones más densamente pobladas (más de 150 hab./km2) en un eje que cruza el continente desde el S del Reino Unido hasta Italia, pasando por el N de Francia, Bélgica, Luxemburgo, Alemania y Suiza, mientras que los extremos meridional y septentrional presentan, en general, una menor ocupación.

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Esta distribución no ha sido estable a lo largo de la historia. En la Antigüedad la región más poblada del continente fue la franja ribereña del mar Mediterráneo, pero a partir de la Edad Media se produce un desplazamiento del eje de mayor densidad hacia latitudes meridionales, asociado a la intensificación de las actividades comerciales en las ciudades hanseáticas.

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En el siglo XIX este proceso se consolida, ya que la industrialización y la urbanización refuerzan las diferencias entre Europa central y meridional. En Europa oriental la distribución demográfica se ha mantenido más estable como resultado del limitado desarrollo industrial, la fijación de los campesinos en la tierra durante el siglo XIX, y las políticas de fomento del poblamiento rural aplicadas por los regímenes socialistas.

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EVOLUCIÓN DE LA POBLACIÓN EUROPEA ————————————————————————————–

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El actual estado de la población europea es el resultado de un lento proceso de evolución en el que pueden distinguirse varias fases. Tras la Revolución Industrial, a finales del siglo XVIII, hubo un fuerte incremento de la población en Europa, asociado al inicio de la transición demográfica.

Durante el período 1750-1950, el continente llegó al cuadruplicar su población inicial de 100 millones de habitantes. Este incremento es gradual durante todo el período, y se encuentra
parcialmente mitigado por la masiva emigración transoceánica, principalmente dirigida hacia América, mientras que otra parte de la población fue parcialmente absorbida por las industrias, estimulando el movimiento rural-urbano.

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Durante la primera mitad del siglo XX la población europea mantuvo una tendencia creciente, con excepción de los repuntes de mortandad y los períodos de desnatalidad imputables a la gran epidemia de gripe de 1918-19 y a los años de guerra (9,5 millones de fallecidos directos sólo
en la Primera Guerra Mundial), compensada posteriormente por el baby boom de la posguerra.

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Estos conflictos bélicos afectaron con especial intensidad a la estructura demográfica de estados como Alemania, Francia y Rusia. Durante este período la emigración hacia ultramar se ralentizó (década de los treinta), y ya no volvería a reanudarse.

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En la década de los sesenta del siglo XX la tasa de crecimiento anual se mantuvo por encima del 0,5% en casi todo el continente, pues hubo un segundo e inesperado baby boom, y se produjeron importantes movimientos migratorios intraeuropeos, entre los que destacan el de Europa Meridional (Portugal, España e Italia, principalmente) hacia Alemania y Francia, el de Irlanda hacia el Reino Unido, y el del Norte de África hacia Francia.

Por otro lado, la modernización de las estructuras agrarias y la demanda de mano de obra en las ciudades incrementó notoriamente la emigración rural-urbana, lo que causó un notable
incremento de la tasa de urbanización.

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En los setenta se produjo un declive de la tasa de fecundidad, tradicionalmente asociado a la crisis del petróleo de 1973 y al final del ciclo expansivo de las economías occidentales, que está acompañado por una contención del crecimiento de las grandes metrópolis y un auge de las ciudades intermedias.

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Desde entonces viene produciéndose una lenta desaceleración del crecimiento demográfico, así como una convergencia entre las tasas de los diferentes estados europeos.

Las tasas más bajas de natalidad y fecundidad se registran ahora en los países del Sur de Europa (España, Grecia e Italia, donde la media es de apenas 1,2 hijos por mujer), mientras algunos países del Norte ocupan puestos más destacados en la tasa de fertilidad (Suecia registra 1,9 hijos por mujer).

En conjunto, la mayor parte del continente crece a un ritmo inferior al 0,5% anual, y sólo algunos microestados como Andorra, San Marino, Liechtenstein o Luxemburgo poseen tasas superiores al 1% gracias a su saldo migratorio positivo.

En los estados del antiguo bloque comunista la difícil transición hacia la economía de mercado ha provocado una brusca caída de la natalidad, dando como resultado tasas de crecimiento demográfico negativas (Bulgaria, -0,7%, Croacia, -0,7%, Rumania, -0,3%, Estonia, -0,9%,
Ucrania, -0,5%).

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Según las previsiones de la ONU, y de mantenerse tanto las bajas tasas de fecundidad como las políticas de cierre de fronteras y restricción de la inmigración, la población europea disminuirá en 91 millones de habitantes para el año 2050, produciéndose las pérdidas más cuantiosas en Rusia (20,9 millones), Italia (16,2 millones), Ucrania(11,5 millones), España (9,4 millones) y Alemania (8,8 millones).

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ECONOMÍA DE EUROPA ——————————————————————————————————————

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La economía de Europa es la más grande del mundo. La mayoría de sus estados pertenecen al primer mundo.

En el siglo XIX se realiza la primera integración moderna de la economía de varios estados europeos a través de la Unión Aduanera de Alemania.

Alemania es económicamente la nación más poderosa de Europa,seguida por Francia, el Reino Unido e Italia aunque el primero en términos de renta per cápita es, tanto de Europa como del mundo, Luxemburgo.

Buena parte de la dinámica económica del continente se enmarca dentro del funcionamiento de la Unión Europea. Desde 2009, dieciséis estados europeos comparten una misma moneda, el euro (€).

Por sectores económicos, comentar que el sector terciario es el que más contribuye al PIB (Producto Interior Bruto), de los países europeos, siendo el sector servicios el más determinante, en buena parte debido al turismo, especialmente cultural y de los naciones mediterráneas.

Aunque la agricultura, la ganadería y la pesca están muy extendidas por toda Europa, sólo suponen un 8% del PIB de las naciones.

La industria, por su parte, contribuye con aproximadamente un 35% al PIB, constituyendo el segundo pilar, después del sector terciario o servicios, de la economía europea.

Finalmente, habría que destacar que el mayor problema de los países europeos en materia económica es el paro, constituyendo en la actualidad casí un 15% de la población.

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.Aquí os dejamos un enlace apra que podáis repasar y jugar con lo que hemos visto hasta ahora.

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LA POBLACIÓN ESPAÑOLA ———————————————————————————————————-

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46.152.925 habitantes.

La población española ha pasado la barrera de los 46 millones a 1 de enero de 2011, lo que supone 163.909 residentes más que el año pasado. Bien por nacimientos o por la llegada de nuevas personas.

Por sexos, en España residen 23.428.060 mujeres frente a 22.724.866 hombres revelan los últimos datos de estimación de la población actual de España elaborados por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Este aumento de la población viene acompañado de un descenso en el número de nacimientos, que en 2009 fueron un total de 508.691, mientras que en 2010 no han superado la barrera del medio millón: 496.699.

Por contra, las personas centenarias (con más de 100 años) residentes en España son 8.039, mientras que el año pasado eran 7.152. Por sexos, hay 5.864 mujeres de más de cien años frente a 2.175 hombres, revelan los datos del INE.

Por edad, el grupo más numeroso es el de los residentes de 34 años que suman 819.737, seguidos de los de 35 que son un total de 816.977.

La población ha subido ligeramente en el último año en todas las comunidades autónomas, a excepción de Asturias, Castilla y León y Galicia. Además de Ceuta y Melilla, donde el aumento en el último año fue del 1,83% y del 2,16%o, respectivamente, la población creció más en Baleares (0,87%), seguida de Andalucía (0,61%) y Canarias (0,58%).

Por el contrario, bajó un 0,24% en Asturias, un 0,31% en Castilla y León y un 0,07% en Galicia. Sigue siendo Andalucía la comunidad más poblada, con 8.256.297 habitantes; por delante de Cataluña (7.333.530) y Madrid (6.369.167).

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La emigración española

En el siglo XIX la mayor parte de los españoles emigraban a América. Era una constante desde su descubrimiento. Durante los años de las guerras de independencia americana este flujo se detuvo, pero una vez consolidados los nuevos Estados la emigración a América se reanudó con más intensidad que nunca. Los principales países receptores fueron Argentina, México, Brasil y Cuba. Es la emigración a países nuevos, en los que todo está por hacer y las oportunidades para hacer negocios es muy grande. La emigración a América se extiende desde 1846 hasta 1932, cuando los países americanos cambia de política, por la crisis de 1929. Tras la primera guerra mundial se reanuda esta emigración.

Al menos desde 1830 y hasta 1914 también se da la emigración golondrina a Francia. La emigración golondrina tiene carácter anual, se emigra para las campañas agrícolas y se regresa todos los años. También hubo una cierta emigración a África: Marruecos, Argelia, Guinea Ecuatorial y el [Sáhara].

Durante la segunda República se inicia la emigración interior, primero a las ciudades y luego a las regiones industrializadas, como Madrid, Cataluña, el País Vasco o Asturias. Este proceso dura hasta la guerra civil. Con el triunfo fascista salen de España millones de personas al exilio: a todos los países de Europa y a América.

La segunda guerra mundial hace detener los flujos migratorios en todo el mundo. Tras el fin de la segunda guerra mundial las autoridades franquistas, con su política autárquica, impidieron la emigración de España, pero la situación económica española era muy deficiente y la necesidad de mano de obra en Europa muy grande.

Cuando se permite la emigración de una España pobre y atrasada, la partida a Europa se hace masiva, sobre todo a Francia, Suiza y Alemania. El exceso de la fuerza de trabajo en España es el que falta el Europa. Los contingentes españoles en Europa son masivos, tanto los legales como los ilegales. A diferencia de épocas anteriores, la emigración americana es muy escasa, ya que estos países exigen inmigrantes cualificados.

Los trabajadores que emigran a Europa son, en general, campesinos sin tierra con escasa cualificación. Este es el tipo de mano de obra que demanda el continente. No obstante, el saldo migratorio nunca fue superior a un millón de personas, ya que muchos de los inmigrantes volvían. Había un flujo de ida y vuelta. Quienes volvían traían consigo un pequeño capital que les permitía abrir un negocio en las ciudades. Entre esas pequeñas empresas destacan las dedicadas a la venta de electrodomésticos y su reparación, gracias a las técnicas especializadas aprendidas en el extranjero. El ciclo termina con el regreso a las ciudades españolas.

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El éxodo rural

Además de la emigración a Europa, se produce un auténtico éxodo del campo a la ciudad. Con este éxodo rural la sociedad española se urbaniza definitivamente, y se asimila a cualquier otro país desarrollado. La corriente migratoria, primero se dirige del campo a la capital de la provincia, luego a las regiones industrializadas, y por último a Europa. Los polos de desarrollo que se crean en el franquismo también son zonas de inmigración.

Llamamos éxodo rural a un fenómeno de emigración masiva de los pueblos españoles que tuvo lugar en los años 60. El destino de estos emigrantes fueron las ciudades industriales de España: Barcelona, Madrid y País Vasco; y Europa. Gracias a ese proceso la población española pasa de ser mayoritariamente rural a ser plenamente urbana (más del 70%), el país se industrializa y las rentas del campo pueden sostener a las familias que viven de él.

A diferencia de las migraciones exteriores, que no suelen ser definitivas, las migraciones a las ciudades sí lo son, y raramente quien ha emigrado a un núcleo urbano regresa a su pueblo. Aunque vuelva durante los periodos vacacionales o tras la jubilación.

La emigración del campo a la ciudad no es un fenómeno exclusivamente contemporáneo, siempre ha tenido lugar, en mayor o menor medida, pero en la España del desarrollismo alcanzó cifras espectaculares, más de 300.000 personas al año. La corriente de urbanización definitiva había comenzado durante la segunda República, pero la guerra civil no sólo cortó el proceso, sino que hizo regresar a gran número de personas al campo, y es que en la larga posguerra y los años del hambre sólo la vida en el campo garantizaba un poco de pan, a costa de vivir miserablemente.

Estos espectaculares movimientos de población se explican por la situación económica que imperaba en el campo, y la necesidad del país de crear una industria y por lo tanto un proletariado industrial desvinculado del campo. Las labores del campo en los años 40 y 50 tenían un carácter temporal, y sus rendimientos eran muy bajos. Ello encubría situaciones de paro y trabajo estacional, ya que había gran número de jornaleros que sólo encontraba trabajo en las épocas agrícolamente activas: siembra y recogida, principalmente. Las situaciones de minifundio y latifundio agravaban el panorama laboral. Tras el Plan de Estabilización de 1959 y el desarrollo de la concentración parcelaria las necesidades de mano de obra jornalera disminuyeron, y la falta de salida laboral impulsó a muchos de ellos a la emigración. La mecanización del campo fue definitiva, lo que contribuyó a que la emigración del campo también lo fuese.

Las provincias más afectadas por el éxodo rural son aquellas en las el proletariado rural era más numeroso: Badajoz, Córdoba, Jaén, Granada, Ciudad Real, etc. Es decir, Extremadura, Andalucía y Castilla-La Mancha. Un porcentaje importante de la emigración rural se asienta en la capital de su provincia, aunque la mayoría tendrán como destino ciudades extraprovinciales: Barcelona (más de 400.000), Valencia, Madrid, Bilbao, San Sebastián, Zaragoza y Alicante; y Europa.

Las consecuencias más llamativas del éxodo rural han sido: la despoblación del campo, el envejecimiento y el aumento del índice de masculinidad. La despoblación ha llegado al extremo de provocar el abandono pueblos enteros, y ha supuesto la disminución de los servicios para atender a determinadas poblaciones. Sólo en los últimos años, y gracias al aumento de la calidad de vida, los pueblos mejor comunicados han vuelto a tener más actividad y más servicios, gracias a las infraestructuras que monta el Estado. No obstante, gracias a la poca presión demográfica de determinadas regiones, se han podido construir muchas infraestructuras: pantanos y autopistas.

En la misma línea que la despoblación está el envejecimiento. La falta de personas jóvenes y parejas con hijos ha supuesto un aumento de la edad media. Pero lo más grave para la economía rural es el aumento de la edad de los empresarios y los trabajadores. La mayoría de los agricultores con explotaciones tienen edades cercanas a la jubilación y no tienen heredero que prosiga con su actividad, con lo que la explotación tendrá que cerrar.

El aumento del índice de masculinidad se debe a que si bien en principio la emigración era cosa de varones, el aumento de la oferta de puestos de trabajo en el sector servicios en las ciudades españolas atrajo a ingentes cantidades de mujeres desde los pueblos, dejando a estos sin el elemento femenino necesario para crear familias.

Todo esto nos presenta un país fundamentalmente urbano, que sólo mantiene en los pueblos a las personas que pueden vivir del campo y a aquellas que viviendo de trabajos urbanos se pueden desplazar a diario del campo a la ciudad.

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El fin de la emigración y la inmigración actual

La corriente migratoria es menor a partir de 1967, ya que en Europa se exige una mayor cualificación a los inmigrantes, y se detiene a partir de la crisis de 1973. No sólo detiene la corriente migratoria, sino que provoca un proceso de retorno. Pero España también entra en crisis y el paro aumenta, aunque no de manera decisiva.

En la actualidad España es un receptor de emigrantes. Son personas jóvenes que no pueden sobre vivir en sus países de origen y están dispuestos a trabajar en condiciones y en trabajos que muchos españoles no aceptaríamos nunca. Se emplean normalmente en la agricultura (Almería, Murcia, Lérida, Barcelona), en la construcción (Madrid, Barcelona, País Vasco, Galicia) y en la minería (Asturias, León, Palencia).

Los países de origen de los inmigrantes son los países americanos (Ecuador, Colombia, Argentina, Brasil, Venezuela, México, Perú), los países africanos (Marruecos, Argelia, Cabo Verde y los países subsaharianos en general), los países del este de Europa (Rumanía,Rusia, Hungría, Bulgaria, Polonia, antigua Yugoslavia) y los países del lejano oriente (China sobre todo).

También debemos contar aquí a los inmigrantes portugueses que vienen a trabajar. La política de restricción a la inmigración que hay en Europa provoca que muchos de estos inmigrantes no puedan entrar legalmente, y se jueguen la vida para conseguir llegar a España. Desde ese momento se ven obligados a vivir en condiciones marginales y a aceptar trabajos que están fuera de la legalidad.

No debemos olvidar otra inmigración totalmente nueva. No son trabajadores de los países menos desarrollados sino jubilados de los países ricos de Europa (Alemania, Francia, Gran Bretaña, Suecia). Estos inmigrantes se establecen en la costa mediterránea, Baleares y Canarias. Son personas con altos ingresos, para el nivel de vida español, que demandan gran cantidad de servicios turísticos y sanitarios. De estos países llegan, también, trabajadores jóvenes para atender a esta población, pero son una minoría.

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Pinchar la siguiente foto y podréis conocer mucho mejor los datos de la población en España.

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España tiene una distribución de las actividades económicas muy similar a la que tienen en el resto de Europa. El sector primario es el que menos personas ocupa, y el terciario es el que más, casi tres cuartas partes de la población activa.

El sector primario, que a principios del siglo XX englobaba a la mayoría de la población activa, ocupa actualmente, menos del 10% de la población total. Las causas principales de este descenso han sido la mecanización del campo y el trasvase de población activa hacia los sectores secundario y terciario.

Los cultivos más extendidos son los mismos que en el resto de países de la Europa Mediterránea: vid; olivo y cereales. En el norte de España, sin embargo, destaca la ganadería bovina propia de la Europa Atlántica.

El Sector secundario,  que partía de niveles muy bajos a principios del siglo XX, creció hasta 1975 debido al desarrollo de la industria moderna. Desde entonces su porcentaje desciende, como resultado de la amplia variedad de sistemas industriales para realizar las tareas y el desplazamiento de la mano de obra sobrante hacia el sector terciario. Así, el sector secundario ocupa en la actualidad en torno al 30%.

Al igual que en el resto de Europa las industrias que más personas ocupan son la metalúrgica, la del automóvil y la química. Además, la industria de bienes de consumo da trabajo a muchas personas.

El sector terciario, que partía de forma también en cifras bajas a principios del siglo XX, ha crecido de forma continuada, hasta ocupar actualmente más del 70% de la población activa. Las causas de este incremento han sido el trasvase de población procedente desde los otros dos sectores económicos, la mejora del nivel de vida, y la implantación del Estado del bienestar, que requiere servicios numerosos y especializados.

El comercio, el transporte y el turismo son las actividades de este sector que ocupan a más personas en España.

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Aquí os dejo un enlace, en la siguiente fotografía, para que podáis comprender de una manera visual todo lo que se os ha contado aquí.

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